El partido entre Uruguay y Cabo Verde, disputado el 22 de junio, confirmó las expectativas de un desafío difícil para el equipo africano ante la solidez del conjunto sudamericano. Los analistas preveían una clara superioridad uruguaya, y el encuentro reflejó esa diferencia de nivel. Uruguay demostró su experiencia y solidez táctica durante el partido. Cabo Verde, a pesar de su esfuerzo, no pudo contrarrestar el juego de Uruguay. El resultado final evidenció el dominio uruguayo en el campo. Este partido marca un inicio desafiante para Cabo Verde en su participación en la Copa Mundial 2026.
