El presidente uruguayo ha restado importancia al nuevo arancel impuesto por Estados Unidos, señalando que su impacto será limitado. Según declaraciones presidenciales, el arancel no afecta al crucial sector de servicios uruguayos. En cuanto a los bienes, solo afectaría aproximadamente a una quinta parte de las exportaciones totales de Uruguay hacia el mercado estadounidense. Esta declaración busca tranquilizar a los sectores productivos uruguayos ante las posibles repercusiones de la medida estadounidense. El gobierno uruguayo parece confiar en que el impacto económico general será moderado. Se espera un análisis más profundo para evaluar completamente las consecuencias a largo plazo.