El gobierno uruguayo considera la posibilidad de permitir el retiro anticipado a los 60 años. Esta medida se basa en un informe del Banco de Previsión Social (BPS) que sugiere que no tendrá un impacto significativo en el gasto público a largo plazo. Según el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la modificación beneficiaría principalmente a los sectores de menores ingresos. El análisis del BPS indica que la medida no alteraría sustancialmente la trayectoria del gasto en jubilaciones. Se espera que el debate sobre esta propuesta continúe en los próximos meses, considerando sus implicaciones económicas y sociales. La iniciativa busca ofrecer una opción de retiro más temprana, especialmente para aquellos con carreras laborales extensas. El gobierno enfatiza que la sostenibilidad del sistema de jubilaciones es una prioridad.
