Un ladrón sorprendió a las autoridades en Nicaea, Grecia, al utilizar una tapa de contador de agua para forzar la entrada a un salón de belleza. Este negocio ha sido blanco de robos en tres ocasiones previas, lo que sugiere un patrón de vulnerabilidad. La policía investiga el incidente, buscando determinar cómo el delincuente logró emplear el objeto inusual para acceder al establecimiento. Las autoridades no han revelado detalles sobre los objetos robados ni el valor de las pérdidas. El método empleado por el ladrón ha generado sorpresa entre los vecinos y las fuerzas de seguridad. Se intensifican las medidas de vigilancia en la zona para prevenir futuros incidentes similares. La repetición de robos en el mismo local plantea interrogantes sobre la seguridad del área.