La Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) ha despedido a 70 empleados en la Franja de Gaza. Esta medida se produce tras acusaciones de Israel y Estados Unidos que vinculan a más de cien trabajadores actuales y antiguos con la organización terrorista Hamás. Las acusaciones sugieren posible participación en el ataque del 7 de octubre de 2023. UNRWA justificó los despidos con una declaración general sobre la necesidad de mitigar riesgos de seguridad. La agencia no ha proporcionado detalles específicos sobre las investigaciones o la naturaleza de las presuntas conexiones. La situación ha generado controversia y pone en tela de juicio la neutralidad de la UNRWA en el conflicto. Se espera que las investigaciones continúen para esclarecer las acusaciones.
