La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Cercano Oriente (UNRWA) ha despedido a 70 empleados en la Franja de Gaza, en respuesta a acusaciones israelíes de que la agencia está infiltrada por miembros de Hamás. Israel ha alegado que estos empleados participaron en el ataque del 7 de octubre. La destitución fue recibida con beneplácito por un grupo de vigilancia pro-Israel, quien también acusó a UNRWA de hipocresía por no reconocer abiertamente sus vínculos con Hamás. UNRWA, sin embargo, declaró que los despidos no constituyen una validación de las acusaciones israelíes. La agencia no ha proporcionado detalles específicos sobre la naturaleza de las acusaciones contra los empleados despedidos. Este incidente plantea serias interrogantes sobre la neutralidad y la gestión interna de UNRWA, una organización clave en la prestación de ayuda humanitaria a los palestinos. La situación podría tener implicaciones significativas para el futuro de la agencia y su capacidad para operar en la región.