Campañas de desinformación originadas en China han incrementado su presencia en diversas plataformas online. Estas publicaciones, a menudo de contenido incendiario, han logrado cierta difusión, generando preocupación entre analistas. Si bien los detalles específicos sobre los responsables directos aún están siendo investigados, se apunta a una estrategia coordinada para influir en la opinión pública. Los motivos detrás de estas acciones varían, incluyendo la promoción de narrativas favorables al gobierno chino y la siembra de discordia. Expertos señalan que estas campañas buscan explotar divisiones existentes y socavar la confianza en las instituciones democráticas. La creciente sofisticación de estas tácticas representa un desafío para las plataformas y los gobiernos en la lucha contra la desinformación. Se están realizando esfuerzos para identificar a los actores involucrados y mitigar el impacto de estas operaciones.
