Las "cúpulas de calor" son fenómenos meteorológicos caracterizados por sistemas de alta presión atmosférica que atrapan el aire caliente en una región durante períodos prolongados. Este fenómeno se produce cuando las corrientes de aire en la atmósfera se bloquean, impidiendo que el aire caliente se disperse. La alta presión comprime y calienta el aire debajo, creando temperaturas extremas y potencialmente peligrosas. Estas olas de calor pueden durar días o incluso semanas, incrementando el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor y, en casos severos, la muerte. Los científicos advierten que el cambio climático está intensificando la frecuencia e intensidad de estas cúpulas de calor en todo el mundo. La población vulnerable, como ancianos y personas con enfermedades preexistentes, son especialmente susceptibles a los efectos nocivos de estas condiciones climáticas extremas.