Las universidades búlgaras enfrentan dificultades para otorgar becas por rendimiento académico a todos los estudiantes que cumplen con los requisitos. Un reciente fallo judicial ha ampliado el número de estudiantes elegibles, mientras que la financiación para la educación superior no se ha actualizado en consecuencia. La falta de un presupuesto aprobado agrava la situación, dejando a las instituciones sin los fondos necesarios. Esta situación pone en riesgo el apoyo económico a los estudiantes con mejor desempeño. Las universidades se encuentran en una situación precaria, incapaces de cumplir con sus obligaciones financieras hacia los alumnos. Se espera que esta crisis afecte la motivación y el acceso a la educación superior para muchos estudiantes búlgaros. La resolución del problema depende de la asignación de nuevos fondos y la aprobación de un presupuesto estatal.