El sector de la educación superior podría beneficiarse de un modelo de colaboración similar al de las aerolíneas, conocido como “code share”. Esta estrategia, común en la industria aérea, permite a una aerolínea vender billetes en vuelos operados por otra compañía. La idea es que las universidades podrían compartir recursos y programas académicos, ampliando su oferta sin necesidad de grandes inversiones individuales. Esto podría incluir la oferta conjunta de cursos, el intercambio de estudiantes y la colaboración en investigaciones. Proponentes argumentan que este enfoque podría mejorar la eficiencia y la accesibilidad a la educación superior, especialmente en un contexto de restricciones presupuestarias y creciente demanda. El modelo busca optimizar la utilización de infraestructuras y conocimientos especializados, evitando la duplicación de esfuerzos entre instituciones.
