Un experimento de tres años con ingreso básico universal no respaldó las expectativas de sus defensores. El estudio, que consistió en enviar mil dólares mensuales a participantes durante tres años, no demostró los resultados esperados en términos de impacto positivo generalizado. Aunque el programa proporcionó estabilidad financiera a los receptores, no se observaron cambios significativos en áreas como el empleo o el emprendimiento. Los resultados sugieren que la implementación de un ingreso básico universal no es una solución simple para problemas económicos complejos. Investigadores continúan analizando los datos para comprender mejor las dinámicas a largo plazo y las consecuencias no intencionales del programa. Este hallazgo desafía las ideas preconcebidas sobre el potencial transformador de un ingreso garantizado para todos los ciudadanos.