El Gobierno de Portugal estima un ahorro anual de 3,2 millones de euros mediante la implementación de la Prestación Social Única (PSU). Esta cifra fue presentada por Susana Lima, secretaria de Estado de Seguridad Social, durante una audición oficial. El nuevo sistema tiene como objetivo principal la optimización de los recursos públicos. Para lograrlo, la PSU agrupa un total de 13 prestaciones sociales de carácter no contributivo. Esta medida busca simplificar la gestión administrativa de las ayudas sociales. De este modo, se unifican diversos beneficios en un solo mecanismo de pago. La iniciativa representa un paso hacia la modernización del sistema de seguridad social portugués.