El Ministerio de Defensa Nacional de Rumanía detectó un objetivo aéreo no identificado al este de Sulina el 27 de julio. La detección activó alertas en la zona noreste del condado de Tulcea, llevando a la emisión de un mensaje RO-Alert para los residentes. En respuesta a la amenaza potencial, dos aeronaves F-16 de la Base Aérea 86 de Fetești fueron movilizadas y enviadas a interceptar la amenaza. Las autoridades investigan la naturaleza del objeto y su origen. Este incidente plantea preocupaciones sobre la seguridad del espacio aéreo rumano. Se desconoce actualmente si el dron representó una amenaza real o si se trataba de una actividad de reconocimiento.