El pasado 7 de junio, una inesperada presentación musical interrumpió la rutina de los habitantes de Bucarest en una céntrica estación de metro. La iniciativa fue parte de una campaña publicitaria del supermercado Kaufland, que ofreció productos de su marca Silvercrest al artista Damian Drăghici. El evento sorprendió a los transeúntes, quienes se detuvieron a escuchar la música. La acción buscaba generar impacto y visibilidad para los productos Silvercrest. La inusual ubicación y el factor sorpresa fueron clave en la estrategia de marketing. La campaña generó atención mediática y comentarios en redes sociales, destacando la creatividad de la acción publicitaria.