La UNESCO ha inscrito un significativo sitio arqueológico en Cisjordania y un conjunto de castillos históricos en el sur del Líbano en la Lista del Patrimonio Mundial. Esta decisión se tomó a pesar de la fuerte oposición expresada por Israel. La inclusión ha reavivado un debate prolongado sobre la relación entre el patrimonio cultural y la política en la región. Israel argumenta que la inclusión del sitio palestino carece de justificación histórica y política. Francia24 reporta que la decisión de la UNESCO subraya las tensiones existentes en la zona. Este acto podría exacerbar aún más las diferencias entre las partes involucradas. Se espera que la decisión genere reacciones diversas en la comunidad internacional.