Arqueólogos han descubierto una segunda tumba etrusca intacta en la necrópolis de San Giuliano, cerca de Roma, un hallazgo inusual considerando que la primera tumba en condiciones similares fue encontrada menos de un año antes. El descubrimiento, realizado el 9 de junio de 2026 en la zona de Caiolo, en Barbarano Romano, ofrece una oportunidad única para estudiar las prácticas funerarias de la antigua civilización etrusca sin alteraciones. La proximidad de esta nueva tumba a la previamente descubierta sugiere la posible existencia de un complejo funerario más amplio. Los expertos consideran que el estado de conservación de ambas tumbas es excepcional, proporcionando valiosa información sobre la vida y las creencias de los etruscos. Se espera que las investigaciones posteriores revelen detalles sobre los individuos enterrados y los objetos encontrados en su interior. Este hallazgo representa un avance significativo en la comprensión de la historia etrusca en la región del Lacio.