La ONU ha emitido una alerta urgente sobre la situación en Sudán, advirtiendo que las reservas de alimentos se agotarán en octubre. Además, la ayuda económica podría suspenderse ya en septiembre si no se recibe financiación inmediata. Esta falta de recursos dejaría a 1,5 millones de personas sin apoyo vital. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) informa que necesita urgentemente 288 millones de dólares para continuar sus operaciones. La organización teme un empeoramiento significativo de la crisis humanitaria en el país. La situación exige una respuesta rápida para evitar una catástrofe de grandes proporciones y garantizar la seguridad alimentaria de la población vulnerable. La falta de fondos amenaza con revertir los esfuerzos de asistencia y sumir a millones de sudaneses en una situación aún más precaria.