El Secretario General de la ONU, António Guterres, declaró que el Consejo de Seguridad de la organización está prácticamente paralizado desde hace una década. Esta parálisis se debe principalmente a las crecientes disputas geopolíticas entre los miembros permanentes y otros actores internacionales. Guterres expresó su preocupación por la incapacidad del Consejo para abordar eficazmente los conflictos y desafíos globales. La situación impide la toma de decisiones cruciales y la implementación de medidas para mantener la paz y la seguridad internacionales. El Secretario General advirtió que esta ineficacia socava la credibilidad y la relevancia de la ONU. Se espera que Guterres presente propuestas para reformar el Consejo y revitalizar su capacidad de actuar. Su declaración subraya la urgente necesidad de abordar las divisiones existentes para que el Consejo pueda cumplir con su mandato.