El Consejo de Derechos Humanos de la ONU ha condenado enérgicamente los ataques contra civiles en Sudán, instando a un cese inmediato de hostilidades. La resolución aprobada exige que todas las partes en conflicto respeten el derecho internacional humanitario y protejan a la población civil. Además, se extendió el mandato de la misión encargada de investigar los abusos cometidos en Sudán. Este llamado a la tregua busca facilitar la entrega de ayuda humanitaria a los afectados por la crisis. La resolución también subraya la necesidad de garantizar la rendición de cuentas por las violaciones de derechos humanos documentadas. La comunidad internacional observa con preocupación la situación en Sudán, esperando un pronto fin a la violencia y un retorno a la estabilidad.

English
Français
Español
हिन्दी
中文