Las Naciones Unidas han adoptado una resolución significativa que marca un cambio en la forma en que se representan los mapas del mundo. La decisión implica un alejamiento gradual del uso de la proyección de Mercator, un sistema cartográfico tradicional pero ampliamente criticado por distorsionar el tamaño y la forma de los países, especialmente aquellos en el hemisferio sur. Esta proyección, creada en el siglo XVI, favorecía la navegación europea pero exageraba el tamaño de Europa y Norteamérica en detrimento de África, Sudamérica y Asia. La nueva resolución busca promover mapas más precisos y equitativos que reflejen mejor las proporciones reales de la Tierra. Se espera que esta medida contribuya a una percepción más justa y precisa de la geografía mundial, impactando la educación, la navegación y la comprensión global. Expertos celebran la resolución como un paso importante hacia la descolonización de la cartografía y la promoción de una representación más inclusiva del planeta.