Una investigación independiente de la ONU concluye que Israel continúa cometiendo actos de genocidio en Gaza, específicamente mediante el ataque deliberado a niños palestinos. El informe detalla evidencia que sugiere una intención sistemática de dañar a la población infantil. La ONU no ha especificado los mecanismos exactos de la investigación ni ha proporcionado detalles sobre la cantidad de niños afectados. Esta acusación representa una escalada significativa en las críticas internacionales hacia las acciones israelíes en el conflicto. Israel aún no ha respondido formalmente a las conclusiones del informe de la ONU. La situación humanitaria en Gaza sigue siendo crítica, con un impacto desproporcionado en la población civil, incluyendo a los menores. La ONU insta a una investigación exhaustiva y a la rendición de cuentas por estos presuntos crímenes.
