Casi 130 países de la ONU han alcanzado un acuerdo sobre la definición de sistemas de armas autónomas letales (LAWS), conocidas como "robots asesinos". Este acuerdo representa un primer paso hacia posibles negociaciones para un tratado internacional que las regule. El texto acordado aún no se ha publicado en su totalidad, pero ya ha recibido críticas por parte de grupos de campaña que acusan a algunos países de ser demasiado lentos en abordar el tema. Organizaciones como el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) advierten sobre los desafíos legales, éticos y humanitarios que plantea el desarrollo y uso sin restricciones de estas armas. Existe una creciente preocupación sobre la creación y empleo de armas capaces de seleccionar y atacar objetivos sin intervención humana. Países como Estados Unidos y Rusia son acusados de intentar debilitar el texto acordado, mientras que Brasil, Irlanda y Noruega impulsan el inicio de negociaciones formales en noviembre. Los estados miembros de la ONU decidirán en noviembre si se avanza hacia un tratado internacional que regule estas armas.