La cortesía diplomática se quebró en la sede de la ONU durante una sesión marcada por la tensión. El embajador de Israel y el representante especial del Secretario General para la infancia y los conflictos armados protagonizaron un fuerte intercambio de palabras. El incidente ocurrió mientras se discutía la situación crítica de los niños afectados por los enfrentamientos. Ambas partes mantuvieron posturas enfrentadas, lo que derivó en una discusión abierta y poco habitual en este foro. El representante de la ONU enfatizó la urgencia de proteger a los menores en zonas de guerra. Por su parte, la delegación israelí rechazó las acusaciones y argumentos presentados durante la sesión. Este altercado pone de relieve la profunda polarización existente sobre la gestión de los derechos humanos en el conflicto.
