Un tenso intercambio de palabras se produjo en la ONU entre el embajador israelí y la representante especial del Secretario General para niños y conflictos armados. La discusión, que escaló a gritos, tuvo lugar durante una audiencia pública. El motivo del enfrentamiento no fue detallado inmediatamente, pero se relaciona con la situación de los niños en zonas de conflicto. El incidente rompió con las habituales formalidades diplomáticas en la sede de la ONU en Nueva York. Observadores describieron el altercado como inusual y evidenciaron fuertes desacuerdos subyacentes. Se espera que el incidente genere debate sobre la protección de menores en conflictos bélicos y la labor de la ONU en este ámbito.
