Europa ha experimentado una intensa ola de calor esta semana, con temperaturas récord en Francia, Reino Unido y España. Varios países han emitido alertas de calor de alto nivel ante las condiciones extremas. La jefa del clima de la ONU ha declarado que esta ola de calor es una consecuencia directa de la contaminación generada por los combustibles fósiles. Según la ONU, el aumento de las temperaturas está directamente relacionado con las emisiones contaminantes. Esta situación subraya la urgencia de reducir la dependencia de los combustibles fósiles y avanzar hacia fuentes de energía más limpias. La ola de calor ha provocado preocupaciones sobre la salud pública y el medio ambiente en toda la región.