La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha exigido a Estados Unidos que rinda cuentas por la muerte de 23 migrantes mientras estaban bajo custodia en 2026. Esta demanda se centra en la necesidad de investigar y responsabilizar a los responsables de estas tragedias. Simultáneamente, la ONU ha instado a Estados Unidos a suspender las deportaciones a países donde los individuos enfrentan riesgos significativos para su vida y seguridad. La oficina expresó su profunda preocupación por las condiciones que enfrentan los migrantes en detención y durante el proceso de deportación. Se enfatiza la obligación de Estados Unidos de proteger los derechos humanos de todos los migrantes, independientemente de su estatus migratorio. La ONU subraya que las deportaciones no deben exponer a las personas a peligros inminentes ni violar las normas internacionales de derechos humanos.