La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha advertido que el incumplimiento en la activación del plan de fertilizantes de Ormuz podría desencadenar una crisis alimentaria global. La demora en la implementación de este plan, crucial para el suministro de fertilizantes, amenaza con afectar negativamente la producción agrícola en diversas regiones de Asia y África. Específicamente, se prevé una significativa reducción en la productividad agrícola si se pierde la temporada de siembra actual. Esta disminución en la producción inevitablemente conducirá a un aumento en los precios de los alimentos, exacerbando la inseguridad alimentaria en las zonas afectadas. La ONU subraya la urgencia de abordar este problema para evitar consecuencias devastadoras para las poblaciones vulnerables. Se enfatiza la necesidad de una pronta acción para asegurar el acceso a fertilizantes y proteger la seguridad alimentaria a nivel global.