El Secretario General de la ONU, António Guterres, visitó Haití este martes en un contexto de creciente violencia ejercida por pandillas, que agrava la crisis humanitaria en el país. Más de una de cada diez haitianos se encuentra desplazada debido a esta situación. Según cifras de la ONU, en lo que va del año han muerto 2.300 personas y 100 han sido secuestradas. Alrededor de 1,5 millones de haitianos se han visto forzados a abandonar sus hogares. La violencia ha alcanzado a altos funcionarios gubernamentales, incluyendo la abducción de un alto cargo del Ministerio de Defensa la semana pasada. La visita de Guterres busca visibilizar la urgencia de la crisis y la necesidad de apoyo internacional.
