La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha reforzado las medidas para proteger a sus fuerzas de paz, conocidas como "cascos azules". Una resolución, con el apoyo de más de 150 países, busca mejorar los procesos de investigación y enjuiciamiento de crímenes cometidos contra el personal de mantenimiento de la paz. Esta iniciativa responde a la preocupante cifra de más de 4.500 "cascos azules" que han perdido la vida en servicio desde el inicio de las misiones de la ONU. La resolución se centra en garantizar la rendición de cuentas por ataques contra el personal de paz y en fortalecer los mecanismos de prevención. Se espera que la medida contribuya a un entorno más seguro para las operaciones de mantenimiento de la paz en todo el mundo. La ONU reafirma su compromiso con la seguridad de su personal desplegado en zonas de conflicto.
