La coalición gobernante en Israel enfrenta dificultades debido al continuo boicot de los diputados ultraortodoxos en el Knesset. Por segundo día consecutivo, se ha retirado legislación del orden del día del pleno parlamentario. El boicot se debe a la exigencia de los partidos ultraortodoxos de restablecer los subsidios para guarderías destinados a jóvenes que evaden el servicio militar. Degel HaTorah, un partido ultraortodoxo, ha declarado que no aceptará ningún tipo de demora en la resolución de este asunto. Esta situación pone en riesgo la capacidad del gobierno para aprobar su ambicioso programa legislativo. La falta de apoyo de los diputados ultraortodoxos podría obstaculizar la aprobación de leyes clave. El estancamiento legislativo genera incertidumbre sobre la estabilidad del gobierno.