La construcción de la quinta central térmica de Ulaanbaatar, un proyecto clave para asegurar el suministro eléctrico y de calefacción de la ciudad, está en marcha. El proyecto, resultado de una colaboración público-privada con una duración de 27 años, busca satisfacer la creciente demanda energética del área occidental de la capital mongola. Hasta la fecha, se han retirado 102.975 metros cúbicos de cenizas acumuladas durante 65 años en el sitio de la antigua central térmica número 2. Paralelamente, se han completado las bases para la infraestructura de hormigón, incluyendo transportadores de pasta, silos y básculas. Se han liberado 25 de las 26 áreas necesarias para el proyecto y se han finalizado los estudios geológicos e ingenieriles. La central, con una capacidad de 300MW, se espera que esté operativa en 2028.