Una joven de Járkov, Ucrania, identificada como Sofía, fue secuestrada por un soldado ruso en 2022 y retenida en Belgorod, Rusia, durante un año. Según informes de The Times, la mujer sufrió abusos durante su cautiverio. Las autoridades ucranianas califican el caso como un crimen de guerra perpetrado por las fuerzas rusas. Sofía relató haber sido amenazada con dañar a su familia si se negaba a cooperar con su captor. El secuestro y abuso representan un ejemplo de las atrocidades que se denuncian en el contexto del conflicto en Ucrania. Las autoridades investigan el caso para reunir pruebas y responsabilizar a los perpetradores.