Las fuerzas ucranianas intensifican sus ataques en Crimea, dirigidos a objetivos estratégicos como los aeropuertos de Saki y Hvardijske. El general Mykoła Małomuż, antiguo jefe del Servicio de Inteligencia Exterior de Ucrania, señala indicios de una evacuación parcial de las fuerzas rusas de la península. Según Małomuż, se observa la huida de funcionarios del FSB, el servicio de seguridad ruso. Estos ataques forman parte de una estrategia ucraniana para debilitar la presencia militar rusa en Crimea. La situación en la península se describe como tensa y en constante evolución. El general no ha especificado el alcance de la evacuación ni los motivos exactos detrás de ella.
