Una serpiente no venenosa llamada Olinka se ha convertido en una inusual figura en Ivano-Frankivsk, Ucrania, tras ser rescatada del frente de batalla por dos soldados. La reptil pasó dos años viviendo en un búnker en la zona de conflicto, conviviendo con los militares. Olinka llegó a la organización “Iniciativa Pública de Galitzia” hace diez meses, donde actualmente reside en su oficina. Según informes, la serpiente incluso sufrió una lesión en la punta de la cola durante su tiempo en el frente. Su historia ha captado la atención pública y se ha convertido en un símbolo de la resistencia ucraniana. La peculiar situación demuestra la inesperada compañía que algunos soldados encontraron en medio de la guerra.