Cientos de refugiados ucranianos, incluyendo niños y ancianos, se enfrentan al desalojo del centro vacacional Trabolgan en Cork, Irlanda. El centro ha solicitado a los residentes buscar alojamiento alternativo. Los afectados están solicitando más tiempo para encontrar nuevas opciones de vivienda, expresando preocupación por su futuro inmediato. La situación se produce en un contexto de creciente presión sobre el alojamiento para refugiados en Irlanda. Las autoridades locales y organizaciones de apoyo están trabajando para mitigar el impacto del desalojo. Se desconoce el número exacto de personas afectadas, pero se estima que son varios cientos. Los residentes temen quedarse sin hogar y solicitan una solución urgente.