Políticos ucranianos han renunciado a condecoraciones polacas en respuesta a una decisión del Instituto de la Memoria Nacional de Polonia, encabezado por Karol Nawrocki. La polémica surge tras la revocación de órdenes al Mérito Polaco a ciudadanos ucranianos, incluyendo figuras políticas. El Instituto argumenta que la decisión se basa en investigaciones sobre el pasado y la participación de algunos individuos en acciones consideradas perjudiciales para Polonia. Ucrania ha calificado la medida como una acción provocativa y carente de fundamento histórico. La renuncia de los políticos ucranianos es una muestra de protesta ante lo que consideran un ataque a su dignidad nacional. Este incidente ha generado una escalada en las tensiones diplomáticas entre ambos países, poniendo en riesgo las relaciones bilaterales. El gobierno ucraniano ha convocado al embajador polaco para expresar su descontento.
