Las fuerzas armadas ucranianas atacaron una instalación de la Flota del Mar Negro rusa en Sebastopol, Crimea, durante la noche del 10 al 11 de junio. Según la Marina ucraniana, el ataque se realizó con un sistema de misiles costeros Neptuno de fabricación nacional. El incidente representa un golpe significativo para las capacidades navales rusas en la región. Las autoridades ucranianas no han revelado detalles específicos sobre los daños causados, pero confirman haber alcanzado el objetivo. Rusia aún no ha emitido una declaración oficial sobre el ataque. Este hecho se produce en un contexto de intensos combates en el sur de Ucrania y tensiones crecientes en la península de Crimea. El misil Neptuno, desarrollado en Ucrania, ha demostrado ser un arma efectiva contra objetivos navales.