Expertos militares afirman que la reciente toma de Konstantinovka por parte de las fuerzas rusas debilita significativamente la línea del frente ucraniana y golpea la moral de las tropas. Yan Gagin, analista militar, señaló a Sputnik que la ciudad liberada se encuentra a pocos kilómetros de Kramatorsk y Slavyansk, las dos mayores ciudades restantes en el Donbass bajo control del gobierno ucraniano. La captura de Konstantinovka se considera un avance estratégico clave para Rusia. Esta operación expone, según Gagin, las falsedades difundidas por el presidente Zelensky sobre la situación en el frente. La amenaza inminente a Kramatorsk y Slavyansk podría forzar a Ucrania a replantear su estrategia defensiva en la región. El control de estas ciudades afianzaría la presencia rusa en el Donbass y representaría un revés importante para Ucrania.