Un reciente estudio revela que los migrantes ucranianos en Polonia se sienten cada vez más aislados de la sociedad. La investigación indica un aumento en la sensación de exclusión y temor a hablar ucraniano en público. Expertos advierten que esta creciente hostilidad podría socavar la solidaridad demostrada tras el inicio de la invasión rusa a gran escala. Este fenómeno plantea preocupaciones sobre la integración a largo plazo de los ucranianos en Polonia. La socióloga de Varsovia que lideró el estudio enfatiza la importancia de abordar estos problemas para mantener la cohesión social. La pérdida de este apoyo podría tener consecuencias negativas para los refugiados y para las relaciones bilaterales. Es crucial fomentar un ambiente de inclusión y respeto mutuo.