Un ciudadano ucraniano fue sentenciado a 15 meses de prisión en Alemania por espionaje en beneficio de Rusia. El tribunal lo encontró culpable de recopilar información sobre rutas de transporte con el fin de facilitar posibles ataques con explosivos. El objetivo de estos ataques habría sido desestabilizar la seguridad tanto en Ucrania como en Alemania. Se le acusaba de intentar identificar puntos vulnerables en la infraestructura logística. Dos compatriotas ucranianos, inicialmente acusados junto a él bajo la misma acusación, fueron absueltos por falta de pruebas. La sentencia subraya la preocupación de Alemania por la actividad de espionaje en su territorio. La agencia DPA informó sobre el veredicto del tribunal.