Roman Korsak, propietario de supermercados en Ucrania, ha gestionado negocios durante cuatro años de conflicto bélico. Señala la importancia crucial de tener efectivo disponible para las operaciones diarias, especialmente ante posibles interrupciones en los sistemas bancarios electrónicos y las redes de pago. Korsak explica que las transacciones sin conexión son vitales para mantener el comercio y la capacidad de abastecer a la población con productos esenciales. Resalta que aunque la infraestructura digital funciona en la mayoría del territorio ucraniano, las interrupciones repentinas pueden paralizar las operaciones de una tienda. Aconseja a los consumidores y propietarios de negocios a tener siempre una reserva mínima de efectivo para garantizar la continuidad del comercio y evitar dificultades en situaciones imprevistas. La situación subraya la vulnerabilidad de las economías digitales y la necesidad de planes de contingencia en tiempos de crisis.