La autoridad fiscal húngara (NAV) ha cerrado la investigación sobre lavado de dinero dirigida contra varios transportistas ucranianos. La decisión se tomó debido a la falta de evidencia que sugiera la comisión de un delito. Las investigaciones se centraron en el transporte de grandes sumas de dinero y oro. Sin embargo, la NAV determinó que el origen de los fondos y del oro era legalmente justificable. Esto implica que las transacciones no violaron las leyes de lavado de dinero vigentes en Hungría. La conclusión del caso pone fin a las sospechas iniciales y libera a los transportistas ucranianos de cualquier acusación. La NAV no ha detallado públicamente las pruebas específicas que llevaron a esta conclusión.