Un ataque con drones, presuntamente ejecutado por Madiar, impactó una instalación de almacenamiento de gas en Crimea, específicamente la planta de Hlibivske. Esta instalación es fundamental para regular el consumo de gas en la península, tanto estacional como diario, y mantiene la presión en el sistema de transporte. El ataque también habría destruido radares, camiones cisterna y un puesto de mando ruso, según informes iniciales. Las autoridades rusas aún no han emitido una declaración oficial detallada sobre el incidente. El ataque representa una escalada en las operaciones dentro de territorio controlado por Rusia en Crimea. La infraestructura de gas es vital para el suministro energético de la península y su población. Se investigan las consecuencias exactas del daño a la planta de Hlibivske y su posible impacto en el suministro de gas.