En mayo de 2026, los drones interceptores "Sting", fabricados por la empresa ucraniana Wild Hornets, lograron derribar más de 3.000 drones rusos de los tipos Shahed y Gerbera. Estos drones rusos son considerados municiones merodeadoras, diseñados para atacar objetivos con precisión. El éxito de los "Sting" representa un avance significativo en las capacidades de defensa aérea de Ucrania. Wild Hornets, la compañía desarrolladora, se ha posicionado como un actor clave en la producción de tecnología de defensa para contrarrestar la amenaza de los drones enemigos. La efectividad demostrada en mayo sugiere una creciente capacidad para proteger infraestructuras críticas y fuerzas militares. Este logro podría influir en el desarrollo de estrategias de defensa antiaérea a nivel global. La información fue proporcionada por fuentes ucranianas.