Las fuerzas de drones ucranianas han inutilizado cerca de 200 sistemas de defensa aérea rusos desde principios de año, con un incremento significativo en junio. Al menos 31 activos rusos fueron destruidos el mes pasado, incluyendo un sistema de misiles y cañones Pantsir y dos radares en Crimea ocupada. Este ataque reciente en Crimea demuestra la creciente capacidad de Ucrania para alcanzar objetivos en territorio controlado por Rusia. La campaña de drones se centra en degradar las defensas aéreas rusas, facilitando potencialmente futuras operaciones ofensivas. Expertos señalan que la pérdida de estos sistemas representa un revés importante para la capacidad de Rusia de proteger sus fuerzas y su infraestructura. Ucrania continúa utilizando drones para atacar objetivos militares estratégicos en respuesta a la invasión rusa. La intensidad de los ataques con drones sugiere una estrategia a largo plazo para debilitar las capacidades militares de Moscú.