Las Fuerzas de Sistemas No Tripulados de Ucrania (SBS) han infligido pérdidas por valor de casi 40 mil millones de dólares a objetivos rusos en los últimos cuatro años. Este logro, según informes, ha transformado la naturaleza de la guerra moderna. La efectividad de los drones ucranianos ha impactado significativamente las capacidades militares rusas. La SBS se ha convertido en un actor clave en el conflicto, demostrando la importancia creciente de la tecnología sin tripulación en el campo de batalla. El éxito de Ucrania en este ámbito ha redefinido las estrategias militares a nivel global. Este cambio estratégico se atribuye a la innovación y adaptación de las fuerzas ucranianas en el uso de sistemas aéreos no tripulados.