Ataques con drones ucranianos alcanzaron refinerías de petróleo en las regiones rusas de Slaviansk y Yaroslavl, provocando incendios. Estos ataques se suman a una serie de incidentes similares en territorio ruso en las últimas semanas. Como consecuencia, se ha intensificado la escasez de combustible que ya afectaba a más de 20 regiones de Rusia. Las autoridades rusas no han emitido un comunicado detallado sobre el alcance de los daños, pero confirman los incidentes. Analistas sugieren que estos ataques buscan interrumpir la capacidad de Rusia para financiar la guerra en Ucrania. La situación podría generar mayores presiones económicas y logísticas para Moscú. Se espera que el impacto en el suministro de combustible continúe sintiéndose en las regiones afectadas.