Ataques con drones ucranianos han obligado a detener la producción en una importante refinería de petróleo en Saratov, Rusia. La instalación, con capacidad para procesar siete millones de toneladas de crudo anuales, permanecerá fuera de servicio durante al menos tres semanas mientras se realizan las reparaciones. Este incidente marca la segunda vez en agosto que una refinería rusa se ve forzada a suspender completamente su actividad debido a ataques ucranianos. Los ataques señalan una intensificación de las operaciones ucranianas en territorio ruso, apuntando a infraestructura energética crítica. La interrupción de la producción podría afectar el suministro de combustible en algunas regiones. El Kremlin aún no ha emitido una declaración oficial sobre el incidente. Este evento subraya la vulnerabilidad de la infraestructura energética rusa ante los drones.