La producción de petróleo en Rusia continúa su descenso, registrando un sexto mes consecutivo de caída debido a los ataques con drones ucranianos contra instalaciones de almacenamiento y transporte. A pesar de la disminución en la extracción, las exportaciones de crudo ruso aumentaron de 3,17 a 3,64 millones de barriles diarios. Este incremento se debió a la redirección de crudo hacia puertos restaurados en los mares Báltico y Negro. Sin embargo, la base imponible del impuesto a la extracción de petróleo sigue disminuyendo, lo que sugiere un impacto económico más amplio. La capacidad de Rusia para mantener los niveles de exportación a pesar de la reducción en la producción indica una adaptación estratégica. Los analistas sugieren que esta situación podría tener implicaciones en el mercado energético global. La combinación de ataques y cambios logísticos está reconfigurando el panorama petrolero ruso.