Un comandante ucraniano, cuya unidad ha destruido 57.000 objetivos rusos, afirma que el Kremlin solo entiende la fuerza. El funcionario sugiere que Occidente debe aumentar la presión sobre Rusia antes de que llegue el invierno. Esta declaración se produce tras las recientes conversaciones en Ramstein, donde Estados Unidos instó a sus aliados a prepararse para años de conflicto. El comandante implica que no se vislumbra una “desescalada milagrosa” en el conflicto en Ucrania. Enfatiza que sólo una postura más firme de Occidente puede influir en el Kremlin. La situación sugiere una perspectiva a largo plazo para la guerra, con la necesidad de un apoyo continuo a Ucrania.